Prompt para email de seguimiento
Consigue que la IA escriba un seguimiento educado y sin presión que reactive un trato estancado sin sonar desesperado.
Prompt listo para copiar
Escribe un email de seguimiento para [nombre], que [se quedó en silencio tras una demo / no respondió a mi último email]. Contexto de nuestra última conversación: [resumen]. Objetivo: [reactivar la conversación / conseguir una decisión de sí o no]. Requisitos: - Menciona el último contacto para que no parezca un arranque en frío. - Añade un elemento nuevo de valor (un recurso, un resultado o una idea relevante). - Mantenlo por debajo de 90 palabras, con una pregunta fácil de contestar. - Tono cercano y respetuoso, sin hacer sentir culpa. Dame 2 versiones: una cálida y otra más directa.
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📧 Abrir el Generador de prompts de emailPor qué la mayoría de los seguimientos se ignoran
El "escribo para saber cómo va" es el email más enviado y más ignorado de las ventas. No aporta información nueva, no facilita la respuesta y sitúa toda la carga en el destinatario, que debe recordar la conversación, decidir qué siente y redactar una contestación. Ante ese esfuerzo, la reacción por defecto es dejarlo para más tarde y no volver. Un buen seguimiento invierte esa ecuación: aporta algo de valor y hace que responder cueste segundos. El prompt de arriba está construido justo alrededor de esas dos ideas y por eso reactiva conversaciones que un simple "¿alguna novedad?" jamás recuperaría.
Menciona el último contacto y añade valor nuevo
El primer requisito, mencionar el último punto de contacto, evita que el email parezca un arranque en frío. Una línea como "tras la demo del martes en la que vimos el módulo de informes" reancla la conversación en la mente del destinatario sin obligarle a rebuscar en su bandeja. El segundo requisito, añadir un elemento nuevo de valor, es lo que separa un seguimiento útil de un recordatorio pesado. Ese valor puede ser un caso de un cliente parecido, una nueva función que resuelve la duda que plantearon, un artículo relevante o un cálculo rápido del retorno. Le das un motivo legítimo para volver a escribir y una razón para leer.
Baja fricción: haz que el sí sea fácil
El tercer pilar es la pregunta de baja fricción. Una pregunta abierta ("¿qué te parece?") obliga a pensar; una pregunta cerrada y concreta ("¿sigue teniendo sentido retomarlo este trimestre, sí o no?") se contesta en una línea. Cuanto más fácil pones el sí —o incluso el no—, más respuestas obtienes, y un no claro es más valioso que un silencio, porque te libera para dedicar tu energía a otros tratos.
Cuándo enviar y cuándo parar
El ritmo importa tanto como el texto. Un buen patrón es esperar de tres a cinco días laborables entre seguimientos e ir espaciándolos: primero unos días, luego una semana, luego dos. Tres o cuatro seguimientos con valor real casi siempre superan a diez recordatorios idénticos. Cuando llegues al final de la secuencia, pide a la IA un email de "despedida" educado que cierre el ciclo: reconoce que quizá no es el momento, deja la puerta abierta y libera al destinatario de la presión. Paradójicamente, ese email de cierre suele ser el que más respuestas genera.
Por qué funciona este prompt
La mayoría de los seguimientos solo dicen "escribo para saber cómo va", lo que no aporta nada y es fácil de ignorar. Este prompt exige un elemento nuevo de valor y una pregunta de baja fricción, dando al destinatario un motivo y una forma sencilla de responder. Pedir dos tonos te permite ajustarte a la relación: uno cálido para contactos conocidos y otro directo cuando necesitas cerrar.
Cómo personalizarlo
- Pega un resumen de una línea de tu última interacción para que la IA la mencione con naturalidad.
- Fija un objetivo concreto: una decisión se contesta más fácil que un empujón abierto.
- Para el último seguimiento, pide un email de "despedida" educado que cierre el ciclo.
Ejemplo de resultado
Solo un ejemploVersión 1 (cálida):
Hola Marta:
Tras la demo del martes en la que viste el panel de informes, me quedé pensando en tu comentario sobre el cierre mensual. Acabamos de publicar una plantilla de conciliación automática que recorta ese proceso a la mitad; te la dejo aquí por si te sirve, sin compromiso.
¿Sigue teniendo sentido retomarlo este trimestre? Un simple sí o no me basta.
Un saludo,
Diego
Versión 2 (más directa):
Hola Marta:
No quiero perseguirte, así que voy al grano: ¿el proyecto de informes sigue en pie para este trimestre?
Si es que sí, te reservo 15 minutos y te enseño la nueva plantilla de conciliación. Si es que no, lo entiendo y te dejo tranquila.
Un saludo,
Diego
Variantes del prompt para probar
Seguimiento tras una propuesta enviada
Escribe un seguimiento para [nombre], a quien envié una propuesta hace [X días] sin respuesta. Menciona la propuesta, ofrece resolver dudas o ajustar el alcance, y termina con una pregunta cerrada sobre los próximos pasos. Menos de 90 palabras, tono seguro y servicial.
Email de despedida (último intento)
Escribe un email de 'despedida' educado para [nombre], que se quedó en silencio tras varios seguimientos. Reconoce que quizá no es el momento adecuado, agradece su tiempo, deja la puerta abierta para el futuro y no incluyas ninguna petición de reunión. Cálido, sin culpa, menos de 70 palabras.
Reactivar un cliente inactivo
Escribe un email para reactivar a [nombre], un cliente antiguo que dejó de responder hace meses. Menciona el contexto de nuestra relación pasada, aporta una novedad relevante [nueva función / oferta / resultado] y haz una pregunta de baja fricción para retomar el contacto. Cercano, nada agresivo, menos de 90 palabras.
Errores comunes que debes evitar
- Enviar un "solo escribo para saber cómo va" sin valor. Si no añades nada nuevo, no le das ningún motivo para responder. Incluye siempre un recurso, un resultado o una idea.
- Hacer sentir culpa. Frases como "veo que no has tenido tiempo de contestarme" ponen a la defensiva. Mantén un tono respetuoso y asume buena intención.
- Dejar genérico el
[resumen]del último contacto. Un detalle concreto reancla la conversación; una referencia vaga hace que parezca un mensaje masivo. - Terminar con una pregunta abierta. "¿Qué te parece?" exige esfuerzo. Cierra con un sí o no o una fecha concreta que se conteste en una línea.
- Rendirse tras un solo intento o, al contrario, insistir diez veces igual. Planifica una secuencia corta con valor y espaciada, y ciérrala con un email de despedida.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos seguimientos debería enviar?
Entre tres y cinco suele ser el punto óptimo, cada uno con un ángulo o valor distinto. Menos y dejas dinero sobre la mesa; más y te vuelves ruido. Espácialos de forma creciente y cierra la secuencia con un email de despedida educado.
¿Cuánto debo esperar entre un seguimiento y el siguiente?
Un buen punto de partida son de tres a cinco días laborables, aumentando el intervalo con cada envío. Da tiempo suficiente para que la persona vuelva sin que pierdas del todo el hilo de la conversación anterior.
¿Cómo evito sonar desesperado?
Aporta valor en lugar de pedir, mantén los emails cortos y usa un tono que asuma que la persona simplemente está ocupada, no que te ignora. El requisito "sin hacer sentir culpa" del prompt está pensado justo para esto; una versión directa pero relajada casi siempre suena mejor que una suplicante.
¿Sirve pedir dos versiones, una cálida y otra directa?
Sí. Con contactos conocidos o relaciones sensibles, la versión cálida encaja mejor; cuando necesitas una decisión y ya has hecho varios intentos, la directa respeta el tiempo de ambos. Tenerlas juntas te deja elegir según la relación sin volver a escribir el prompt.
Consejo: sustituye las partes entre [corchetes] por tus propios datos antes de enviar. Cuanto más concreto seas — público, tono, objetivo, restricciones — mejor será el resultado de la IA.